El Seguro de los Bancos Centrales
December 17, 2012
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Picados por el Escarabajo del Oro
¿Momento para Comprar o para Vender?
El Oro en la Antigua Roma y en la Actualidad
¿Es el Oro una Cobertura Monetaria?
¿Por Qué Comprar Oro Entonces?
El Seguro de los Bancos Centrales
Cómo Comprar Oro
Escandinavia, Europa, y Toronto
Ah, y el Calendario Maya
“Los problemas complejos tienen soluciones claras, sencillas, y erróneas.”
– H. L. Mencken
Probablemente, lo que más me preguntan es alguna variante de "¿Qué opina usted del oro?" Aunque he escrito algunas cosas acerca del metal amarillo, no puedo recordar cuándo fue la última vez que dediqué una carta completa al tema del oro. Quienes me leen desde hace mucho tiempo saben que soy un comprador de oro permanente pero, en mi opinión, eso es distinto a ser optimista con el oro. En la carta de esta semana veremos algunos análisis recientes sobre el oro, y trataremos de poner a un lado algunos de los mitos que lo rodean acerca de por qué ustedes querrían tener un poco de la "vetusta reliquia", como le decía Keynes. Mis motivos personales por tener oro han evolucionado con los años. Les contaré la historia de mi propio viaje, y ustedes podrán decidir si quieren unirse a él.
No obstante, no puedo comenzar esta carta sin un breve pero triste comentario sobre los trágicos hechos de Newtown. Como padre, me resulta imposible imaginar la angustia y el horror de enterarme que un hijo mío ha sido asesinado mientras estaba sentado en su aula de primer grado. La pérdida absurda de tantas vidas jóvenes me deja profundamente entristecido por nuestro país, y por nuestra cultura. Poco puedo decir, salvo enviar mi más sentido pésame a los familiares y amigos de las víctimas – y quizás preguntarme acerca de la sensatez de relegar la violencia al nivel de un juego de Arcade en los cines, y de aquellos que miran y juegan nuestros hijos.
Picados por el Escarabajo del Oro
Entré al mundo de la redacción de Newsletters de inversiones como un espectador inocente en 1981-82. Por aquel entonces era un mundo habitado, en gran medida, por “entusiastas del oro” de una variedad u otra. El mundo de los Newsletters de inversiones estaba en pañales, y yo era una especie de mago del correo directo, traído para tejer mi magia con listas de direcciones de correo…